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la caliente

Mi novio y yo fuimos a su depa, estaba a punto de quitarme la blusa y ¡sorpresa!

Mi novio y yo cumplíamos meses de andar y aunque me da pena decirlo, tengo que contarles que nuestra relación era muy hot. Total que ese día me invitó a cenar y después nos fuimos a su depa. Yo llevaba una falda supersexy y una blusa superescotada. Total que mi boy quedó fascinado y no pudo resistirse. Llegamos a su depa superprendidos y cuando él estaba a punto de quitarme la blusa... que se prenden las luces; estaban todos nuestros amigos pues le habían organizado una fiesta sorpresa. Obvio, todos se dieron cuenta de lo ocurrido y el rumor se propagó ¡¡¡por todo el cole!!! Yo sólo quería que ¡¡¡me tragara la tierra!!!

la mentirosa

la mentirosa Me encontré con mi ex, yo hice que hablaba por cel, hasta que sonó en serio.

La escuela organizó un viaje a Nueva York cuando salimos de la secundaria. Una semana antes mi novio y yo habíamos cortado por lo que ahora era mi ex y estaba, neta, supersentida. Como yo tenía entendido que él no iba a ir al viaje no le di importancia a la situación, sólo que el muy tonto siempre sí fue, obvio, sin avisarme. En fin, una vez que llegamos, mis amigas y yo decidimos darnos nuestro tiempo para ir de shopping a un mall. Nuestra primera parada fue en un café. Estaba en la barra pidiendo uno superrico y vi que mi novio venía caminando hacia mí. No supe qué hacer, sólo se me ocurrió pretender estar hablando en mi cel. Al ver esto él se paró, y yo de lo más orgullosa por mi acto de indiferencia, seguí “hablando” por mi cel como si nada, hasta que de repente sonó en serio, con un tono demasiado vergonzoso. Por supuesto que mi ex se dio cuenta de mi ñoñez y yo sólo quería ¡ahogarme en café!

la tira mostradores

la tira mostradores Culpé a mi novio, a las dos horas me cortó.

El peor oso que he hecho en toda mi vida, fue una vez que salí con mi galán al centro comercial. Todo iba de maravilla hasta que entramos a una tienda de cosméticos y se me ocurrió tratar de bajar un gloss que estaba en la parte más alta del mostrador. Como no alcanzaba, le dije a mi novio que me cargara; él no dudó en hacerlo, así que pusimos manos a la obra. De pronto, por jalar demasiado fuerte, el mostrador se vino abajo y yo caí encima de mi novio y ¡el mostrador sobre los dos! Toda la gente se nos quedaba viendo, sin contar con que en ese momento iba pasando mi peor enemiga y, cuando empecé a escuchar sus burlas, me levanté megarroja y todavía le grité a mi novio: “Ya ves, por tu culpa”. El pobre se me quedó viendo horrible y yo me fui llorando a mi casa y lo dejé con todo el problema encima. Por si fuera poco, dos horas después de la tragedia, me habló por teléfono para darme el cortón definitivo, ¡auch!

la cortada

la cortada El chavo que me gusta me gritó: "¡Súbete los pantalones que se te ve la raya!"

¡Hola! Les escribo para contarles el peor oso del año. Imagínense que decidí llevarme a clases un pantalón con un corte superbajo y a la cadera, que por cierto se me veía muy sexy. Estaba muy feliz en el salón haciendo mis cosas, hasta que me senté y noté que el chavo que me gusta se me quedó viendo, lo cual me pareció muuuyy bien. Pero después de un rato, el susodicho empezó a reírse y a gritar: “¡Oye! ¡Súbete los pantalones que se te ve la raya!”. Todo el mundo comenzó a burlarse, ¡incluso hasta la maestra! Desde ese día me dicen la exhibicionista.

la cagada

la cagada ¡Me hice popo en el traje de baño!

Estaba en un balneario con una prima cuando de la nada, me empecé a sentir mal. Como nos la estábamos pasando tan bien, decidí no comentarle a mi prima que me dolía un poco el estómago. Cuando el dolor se hizo más intenso, me dieron unas enormes ganas de ir al baño, así que le pedí que me acompañara. Antes de poder llegar al WC y, según yo, sin que ella se diera cuenta, ¡me ganó!, por lo que entré al baño corriendo. Al ver la tragedia que había ocurrido comencé a llorar pues el panorama era cero alentador: había ensuciado mi traje de baño y no sabía qué hacer. Decidí pedirle ayuda a mi prima, pero cuál fue mi sorpresa que cuando al decirle ella ya se estaba riendo pues, obvio, ya se había dado cuenta de mi accidente. Le pedí de favor y con temor que me ayudara a limpiar mi traje echándole agua mientras yo me quedaba encerrada en el baño para que nadie me viera, pero la muy maldita se negó a carcajadas.

la vomitadora

la vomitadora Mi novio y yo fuimos a celebrar nuestro aniversario y en el camino ¡lo vomité!

Mi peor verguenza fue el día que cumplí seis meses con mi novio y, como cada mes, decidimos salir a celebrar. Esta vez me invitó a cenar a un lugar superromántico, con velitas y comida deliciosa, ¡la pasamos increíble! Lo trágico empezó cuando íbamos de regreso a mi casa. Estábamos platicando de lo mucho que nos queríamos, pero se nos hizo tarde y decidimos apurarnos. El camino tiene miles de curvas y mi novio iba manejando rapidísimo, y ¿qué creen qué pasó? ¡Sin querer vomité! La verdad es que había comido demasiado y no me pude contener, pero lo peor no sólo fue que había vómito en medio coche, sino también encima de él, ¡fue horrible!

la besucona

la besucona Besé al niño de mis sueños y ¡era alérgico al labial!

Estaba en la fiesta de cumpleaños de mi primo y decidimos jugar a la botella. Como yo quería besar al niño de mis sueños, me apliqué un nuevo labial sabor a mora y cuando llegó mi turno, me acerqué a sus labios y lo besé como nunca. Unos minutos después, le brotaron unos puntos rojos en la boca, y una hora más tarde, lo llevaron al hospital, mi chico ¡¡¡era alérgico al labial!!! Lo peor es que tuve que explicarle lo sucedido a su mamá para que el doctor supiera qué recetarle. Sólo quería que me tragara la tierra.

la golpeada

la golpeada El chavo que me gusta ¡me aplastó una abeja en la cabeza!

Chequen lo que me pasó. Resulta que la directora de mi escuela reunió en la cancha a estudiantes de todos los grados. Yo me senté al lado de mi mejor amiga y ella me dijo que mirara hacia atrás porque el chico que me gustaba estaba ahí. De repente salió una abeja maligna de quién sabe dónde y se acercó mucho al chavo que me gustaba, él la asustó con una libreta e hizo que me cayera en el pelo. Yo me di cuenta de todo esto y él trato de quitármela con la libreta, pero sin querer me pegó superfuerte así que me enojé muchísimo con él. Todo el mundo empezó a gritar: “¡Traes una abeja! ¡Ja, ja!”. No saben qué pena me dio, y lo peor es que el maldito insecto se quedó muy feliz enredado en mi pelo mientras yo gritaba asustada y adolorida

pedorra

pedorra Sin darme cuenta ¡se me salió uno

Les voy a contar un oso supercañón. Yo practico ballet desde chiquita y, como todos los días, estábamos haciendo los ejercicios que acostumbramos para calentar. Uno de ellos es levantar la pierna hacia atrás y como la estaba levantando muy poco, la maestra fue a ayudarme para alzarla hasta mi límite, pero estaba tan arriba que sin darme cuenta ¡se me salió uno! Por supuesto, me puse del color de una manzana y con toda la pena le dije “¡uuups, perdón!” Para ese momento, todas estaban muertas de la risa.

cuerda floja

cuerda floja Por el peso me caí para atrás.

Resulta que habíamos salido de la práctica de basquetbol y le dije a una amiga que nos fuéramos a los columpios, yo tenía un helado en la mano y la mochila en la espalda, así que le pedí a un chico que me los detuviera. Es importante comentar que soy un poco ancha de cadera y cuando me subí, mi amiga me dio las cosas y por el peso me caí para atrás. Obviamente el helado se me derramó por todo el cuerpo, además de darme un golpazo marca llorarás. Lo peor del caso es que toda la escuela se me quedó viendo, ¡gulp!

tenia calor

tenia calor Al quitarme el suéter, salió con todo y blusa.

Quiero compartir el megasuperoso que pasé hace unas semanas. Resulta que salíamos de una larga clase en el cole, teníamos mucho calor y estábamos muy agobiadas. Fue en ese momento cuando decidí quitarme el suéter delante del niño que me gusta, para que de paso se diera cuenta de que no estoy tan mal. Empecé a quitármelo frente a su lugar, ¡pero mi blusa se salió con todo y suéter! Obvio que medio bra, si no es que todo, se me vio. Tras el incidente, se desataron las risas y desde entonces cada que me ve el chavo de mis sueños ¡se burla de mí!

la despistada

la despistada ¡Me tropecé con mis pants y caí de boca!

Todo parecía indicar que sería un día normal en clase de educación física; como siempre, nos pusieron a correr alrededor de la cancha para calentar, la única diferencia era que yo traía unos pants que me quedaban un poquito grandes, con mi cartera en una de las bolsas. Empezamos a correr y como yo llevaba la delantera estaba superfeliz, en ese momento sentí una brisa rara en mis piernas y noté que mis compañeros se estaban riendo, pero yo seguí corriendo como si nada, hasta que me tropecé con mis pants y caí de boca. Lo peor es que el niño que me fascina me ayudó a levantarme y me dijo: “¡es negra, tu tanga es negra!”. ¡Fue horrible!

la trapeadora

la trapeadora Para apartar una mesa, me dejé caer en la silla pero ésta ¡se rompió!

Para ser sincera, a mí las caídas me persiguen, pero ésta se lleva el premio. Estábamos en el recreo y había una mesa libre, por hacerme la chistosa me fui corriendo para apartarla, pero me dejé caer con todo mi peso y la silla se empezó a ir para atrás. Por la desesperación me agarré de la mesa, que tenía una sombrilla, pero como era de plástico no me aguantó y ¡se me cayó encima con todo y sombrilla! Medio mundo me vio que estaba tirada en el piso con silla incluida, hasta los profesores se doblaban de la risa. Cuando por fin me levanté fui a quitarle la silla a otra amiga para que también se cayera, ¡lo malo es que se me cayó encima y los de los salones de arriba se dieron cuenta! ¡Dos osos en un día!

la despistada

la despistada

Por ir en las nubes ¡me caí en una coladera que estaba abierta!


Todo empezó cuando el chavo más cuerazo de la escuela me llegó, ¡yo no lo podía creer!, pues tanto para mí como para mis amigas, él es el más guapo. Total que me dijo que a la hora de la salida quería hablar conmigo. Finalmente llegó el momento de la verdad y de lo más emocionada vi que me estaba esperando, ya que quedó de llevarme a mi casa. Íbamos caminando (aunque en realidad yo sentía que volaba entre las nubes) cuando de la nada ¡zas, me caí en una coladera que estaba abierta! Tras haber azotado horrible, me di cuenta de que el hoyo estaba superhondo por lo que del miedo, y además del dolor, comencé a gritar. Para mi gran sorpresa mi “galán”, en vez de ayudarme o hacer algo por el estilo, se estaba muriendo de la risa. Total que como no podían sacarme, tuvieron que llamar a una ambulancia para que fuera a rescatarme.

la ardilla

la ardilla En una pelea, la novia de mi ex me quitó la parte superior de mi traje de baño.

Estaba en la playa con mis mejores amigas y de pronto, me di cuenta de que en la misma cabaña donde nos íbamos a quedar, también estaría mi ex. No se imaginan lo guapo que se veía, ¡doradito, como me encanta! Lo malo es que cuando terminé de saborearlo de pies a cabeza, me percaté de que estaba con su novia y de la nada, se acercó y me dijo: “Oye, límpiate la baba y ¡deja de ver a MI novio!”. Corte a la siguiente escena: nuestra gran pelea, en la que yo le aventé una piña colada y ella me arrancó la parte de arriba del bikini, así que al final no me quedó de otra que correr

a un concierto nunk mas

a un concierto nunk mas Corrí al baño a cambiarme la blusa, la puerta se abrió y ¡me estaban viendo!

Fui a un concierto con unas amigas y amigos y justo cuando terminó, serían como las 12:00 de la noche, salí corriendo al baño para cambiarme de polo, porque de tanto bailar estaba sudada. Total que llegué al baño y me topé con la sorpresa de que éste era tanto para hombres como para mujeres. Así que cuando llegó mi turno y me tocó el baño que daba justo enfrente del espejo, tuve la mala suerte de que el pasador para cerrar ¡no servía! No le di importancia e inocentemente entré creyendo que nadie entraría al ver mis pies por debajo de la puerta. Tal como sospeché, nadie entró al baño porque ¡¡la puerta se abrió sola!! Resulta que al empezarme a cambiar, estaba tan concentrada en ponerme otro sostén y otro polo que cuando terminé y me di la media vuelta me topé con la “agradable” sorpresa de que medio mundo ¡¡me estaba viendo!!

la antojadiza

la antojadiza Me bajé del carro para compar un gansito y ¡dejé las llaves adentro!

Iba a toda prisa con dirección hacia mi clase de jazz, cuando de pronto se me antojó desesperadamente un gansito. Aunque ya se me hacía tarde para llegar a mi clase, me paré en la primera tiendita que vi, ya que mi antojo en verdad era de lo más intenso. Me estacioné emocionada, dejé el motor en marcha y cerré la puerta de mi coche. Al regresar de lo más feliz al auto y junto con mi rico pastelito, me di cuenta de que había cerrado las puertas con seguro, así que mi coche estaba ahí, en plena calle y ¡¡con el motor andando!! Para colmo, era domingo por lo que tuve que visitar tres cerrajerías hasta encontrar una abierta. Total que mi chistecito me salió en un buen billete. Mientras tanto, la gente me tocaba el claxon.

la avergonzada

la avergonzada ¡Estabamos criticando a la maestra, nos cachó y pasó el papel a todo el salón!

Estábamos en la clase de física y una compañera y yo comenzamos a pasarnos papelitos criticando cómo se le veía el pantalón a la maestra. En el papel yo le preguntaba: ¿Ya viste lo raro que se le ve el pantalón de atrás?, y ella respondió que: Las nachas se le ven abultadas y aguadas. Lo peor no fue eso, sino que como se imaginarán, ella nos cachó y fue hasta mi banca y me obligó a darle los papelitos para leerlos. No contenta con esto, pasó el papel por todo el salón para saber la opinión de todos mis compañeros, al final de la clase a ambas nos tocó ofrecerle una disculpa a la maestra y que enseñáramos también nuestro trasero para que todos vieran que tampoco era perfecto.